quarta-feira, 23 de outubro de 2013


VACACIONES INFERNALES


 El verano pasado decidí irme de vacaciones a la isla de San Andrés, en el mar del Caribe en Colombia. Habia  contractado los servicios de una empresa   de turismo, pues que no conocia esa región y me habian informado que era más seguro con la ayuda de personas especializadas.  Me han presentado un programa para un viaje de quatro dias. Todo estaba muy bién en el papel, pero la verdad es que todo salió muy malo. Todo empezó con  el traslado al aeropuerto en autobús que se estropeou en la  calle y  tuvimos que buscar un coche. El vuelo  marcado para las 12 horas, salió solo por las 14 horas. Habia contratado un hotel de cuatro estrellas y al final me quedé en uno con solo dos.  La cena que por la programación seria al aire libre cerca de la piscina no ocurrió pues que llovió por toda la noche y fue cancelada. En el secondo dia más problemas! La excursión con visita  comentada por un guia fue un  horror, el hombre no conocia nada. Al dia seguinte, tercer dia del viaje llegué muy tarde para el desayuno y me quedé sin comer.  Las atividades lúdicas y massajes con barro caliente programadas no ocurriran y por eso tuvimos que hacer otra actividad que fue un paseo a caballo por la isla. Menos mal que la tarde fue libre, entonce hice una visita al museo y un paseo por la ciudad. En el cuarto dia, después del desayuno hicimos una excursión a las islas de Providence y Santa Catalina que junto con la  de San Andrés forman el arquipélago de San Andrés. A pesar de la belleza del lugar no hemos podido disfrutarla   pues que el mar estaba lleno y muy bravo y la travesía fue preocupante. Al final del dia fuimos ver la puesta del sol, menos mal. Por la noche participamos de la cena de despedida en el hotel, una banda muy mala animava la fiesta y para divertirnos bebemos en demasiado  o que paso es que dormimos demás y perdimos el avión que salió en  el dia seguinte muy temprano. Que mala suerte! no?

terça-feira, 15 de outubro de 2013

Correo eletronico


NADA ES PERFECTO
 
Que tal?  Val, como te va
Supongo que ya has vuelto de las vacciones, verdad? Yo sí.  Me vacciones empezaran genial pero  después, no sabes lo que me pasó! Primer he ido a São Paulo para uno Congresso y después  a una reserva de mata atlântica ubicada  en las montañas, un sitio llamado Paraíso Eco Lodge,  cerca de la ciudad de  Ribeirão Grande, donde me quedé por seis dias. He ido a participar de un "Festival de Cultura de la Vida".   Bueno,  hasta ese momento todo habia ido muy bién.  He conocido muchas personas, he aprendido cosas muy importantes en  las clases sobre la “alimentación viva”, practicamos yoga y  hemos recibido orientación para el desarrollo mental y también espiritual. Todo  maravilloso, tranquilo  y me encantó mucho. Bueno ...  pues, no sabia yo que lo mejor estaba por ocurrir! Resulta que habia decidido finalizar mis vacciones en otro sitio; despues de pensar mucho me decidí a viajar a Curitiba y quedarme allí por cinco dias. La ciudad es muy bela pero creo que no he tenido mucha suerte pues que llegando allí todo salió mal desde el princípio. Llegué al hotel tardísimo y muy cansada y no tenia nadie para ayudarme con la equipaje. El hotel no era  malo pero se quedaba en el centro de la ciudad y habia mucho ruido de coches y personas hablando y gritando.  Por la mañana, he  decidido a conocer la ciudad y la recepción del hotel me  recomendó contractar una agencia de turismo para no tener problemas. Resulta que en verdade el gran problema fue la agencia! Un servicio muy malo! He descubierto charlando con las otras personas  que el paseo mí habia salido casí dos veces lo que habia pagado los demás . El paseo incluía entre otras cosas bajar las montañas en un tren  para conocer dos ciudad Morretes,  donde ibamos almorzar y despues Antonina. El viaje hasta Morretes estaba previsto para ser en tres horas. Lo que pasó es que hubo una avería en un tren de carga y nuestro paseo de tres horas lo hicimos en ocho horas! Menos mal que no nos quedamos sin comer pero, no disfrutamos de la  otra ciudad, Antonina pues que volveríamos a Curitiba en coche por una carretera llamada de “Estrada da Grasciosa” en la cual habia muchas curvas y no la podríamos bajar por la noche. Total que nos quedamos todos muy frustados con esse paseo. Fue en verdad un dia para perro!